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Alianzas

Cómo acercarse a un posible aliado sin llegar con la mano estirada: prepararse, presentarse, pedir lo justo y hacer seguimiento. Con las fichas del viaje a Madrid y un simulador para ensayar antes.

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Paso 1

La mentalidad: ofrecer, no pedir

Una alianza no es una limosna. Es un negocio en el que los dos ganan algo. Si llegas pensando «vengo a pedir», te achicas; si llegas pensando «vengo a ofrecer», hablas de tú a tú.

Lo que PRI ofrece

Un territorio que pocos conocen por dentro, un modelo ya probado con 32 estudiantes, una plataforma propia con 40 talleres, 17 voluntarios de 5 universidades y aliados en terreno como ASOESAT y la UNAL Sede Tumaco. Para una empresa o fundación, eso es un proyecto con resultados que puede mostrar.

Escuchar más que hablar

Que la otra persona hable más que tú. Pregunta qué hacen, qué les ha funcionado, qué les preocupa. Lo que te cuenten es lo que después vas a usar para explicarle por qué PRI le sirve a ella.

La pregunta no es «¿me pueden ayudar?». La pregunta es «¿qué estamos buscando los dos y cómo lo hacemos juntos?».

Paso 2

La preparación en 10 minutos

Antes de cada reunión, aunque sea un café de pasillo, siéntate diez minutos con la ficha de la persona. Cinco puntos, dos minutos cada uno.

  1. 1Quién esLee su ficha y busca una noticia reciente suya o de su organización. Con una basta. Que no te tome por sorpresa lo que hacen.
  2. 2El puente en común¿Qué tienen ellos que se parezca a PRI? Un territorio, un público, una causa, una ciudad. Escríbelo en una frase. Ese es tu punto de entrada.
  3. 3Una pregunta inteligenteUna pregunta que solo puede hacer alguien que se preparó. No «¿qué hacen ustedes?», sino «vi que trabajan en tal sitio, ¿qué aprendieron allá?».
  4. 4La petición concretaUna sola cosa, pequeña y fácil de decir que sí: un correo, una presentación con alguien, permiso para mandar una página. No pidas plata en el primer encuentro.
  5. 5Qué llevarEl celular con programapri.com abierto en un taller, una foto del primer ciclo, tus datos de contacto a la mano (o un QR) y una libreta para anotar lo que te digan.

Paso 3

La presentación de 30 segundos

Es lo que dices cuando alguien te pregunta «¿y tú qué haces?». Tiene cuatro piezas: quién eres, el problema con una cifra, lo que haces y la prueba, y para dónde vas. Apréndetela de memoria y luego dila con tus palabras, no como un loro.

Paso 4

Cómo llamar la atención

La gente que financia escucha decenas de proyectos por semana. Lo que se queda en la memoria son estas cinco cosas.

Una persona con nombre

Cuenta la historia de un estudiante real del primer ciclo, con su permiso y el de su familia. Un nombre y una cara se recuerdan; un porcentaje se olvida en la siguiente reunión.

Una cifra que duela

Escoge una sola: el 83,3 % de los jóvenes del sondeo piloto quedó por debajo del nivel aprobatorio, o la brecha de 202 puntos en Saber 11. Dos cifras se pisan; una se queda.

Una prueba de que funciona

Primer ciclo con 32 estudiantes y 94 % de retención. 17 voluntarios de 5 universidades. Una entrevista en RTVC. Eso te separa de los que solo traen una idea.

Algo tangible

Pásale el celular con un taller de la plataforma abierto. Que lo toque. Si llevas una libreta o una taza de PRI, regálala: lo que se lleva en la mano se recuerda en la oficina.

Tu historia de origen

Por qué tú, de Tumaco, decidiste hacer esto. Dilo en una o dos frases, con verdad. Es lo único que ningún otro proyecto puede copiar.

Paso 5

La escalera del compromiso

Nadie pasa de «mucho gusto» a «firmemos por tres años». Una alianza se construye peldaño por peldaño, y en cada uno se pide solo lo del peldaño siguiente.

  1. Peldaño 1ConversaciónSe conocen. Tú escuchas, preguntas y cuentas PRI en 30 segundos. Ganas si te dicen «escríbeme».
  2. Peldaño 2Permiso para enviar una propuestaUna página: problema, lo que hacemos, la prueba y qué proponemos juntos. Corta, para que la lean.
  3. Peldaño 3Presentación a otra personaTe conectan con quien decide o con alguien de su red. Esa presentación vale oro: cuídala con un buen seguimiento.
  4. Peldaño 4Apoyo pequeño o en especieLibretas, mercados para los incentivos, equipos, horas de mentoría. Poco, pero es el primer «sí» con hechos.
  5. Peldaño 5Piloto financiadoUn ciclo pagado con metas medibles y un informe al final. Aquí se demuestra que se puede confiar en PRI.
  6. Peldaño 6Alianza de varios añosCuando el piloto rinde, se habla de algo más grande. Se llega aquí cumpliendo en todos los peldaños anteriores.

Paso 6

El seguimiento

La mayoría de alianzas no se pierden en la reunión: se pierden después, por no escribir. Este es el ritmo.

  • Esa misma nocheNotas de lo que dijo, lo que te pidió y lo que prometiste. Pásalas al tablero de seguimiento antes de dormir.
  • Antes de 24 horasCorreo de agradecimiento con algo concreto que haya dicho la persona. Corto.
  • Antes de 7 díasEntrega lo que prometiste: la propuesta, el enlace, el dato. Cumplir rápido es la primera prueba de confianza.
  • A los 15 díasSi no respondió, un recordatorio amable. Una línea, sin reclamos.
  • Cada mesUna actualización corta de PRI: qué pasó, un logro, una foto. Así se acuerdan de ti cuando abran una convocatoria.

Plantilla del correo de las 24 horas

Cambia lo que está entre corchetes. Si la persona te dijo algo que te quedó sonando, ponlo en la segunda frase: eso es lo que hace que el correo no parezca de plantilla.

Paso 7

Errores de novato y cómo salvarlos

Todos los vamos a cometer. Lo importante es tener lista la frase para enderezar la conversación.

Hablar diez minutos sin parar.«Me emocioné. Pero cuénteme usted: ¿qué es lo que más le importa de lo que hacen?»
Pedir plata en el primer minuto.«Perdón, me adelanté. Antes de cualquier cosa, me gustaría entender cómo trabajan ustedes.»
No saber una cifra que te preguntan.«No le quiero dar un número al aire. Se lo mando exacto mañana por correo.» Y ya tienes excusa para escribir.
Inventar una respuesta.«Eso no lo sé todavía y prefiero no inventarle. Lo averiguo y le cuento.»
Achicarse: «somos apenas un proyectico».«Empezamos pequeños a propósito: primero lo probamos con 32 estudiantes, antes de crecer.»
Despedirse sin datos de contacto.«Antes de que se vaya: ¿cuál es la mejor forma de escribirle, correo o LinkedIn?»
Dejar pasar el seguimiento.«Le escribo con algo de retraso, pero no quería dejar pasar nuestra conversación de [día]. Le cumplo con lo que quedamos.»
Meterse en política.«Prefiero dejar la política a un lado. Lo mío es que los muchachos lleguen a la universidad.»
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